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Desafíos en el mes de la mujer: ¿cómo impulsar la empleabilidad femenina?

En el mes de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer y significa una oportunidad para visibilizar su rol esencial en una sociedad inclusiva, promover cambios que impulsen su participación en el ámbito laboral y celebrar a las mujeres con propósito.

Es por ello que, en este artículo, nos preguntamos, ¿cuáles son los avances en la equidad laboral y cómo evolucionaron durante la pandemia?, ¿cuáles son las principales líneas de acción para fomentar la empleabilidad femenina?

Asimismo, exploramos el rol de la mujer en la industria tecnológica que, según analistas y medios especializados, aún mantiene un estigma de género. En la misma línea, analizamos el potencial femenino en disciplinas STEM, a través del testimonio de éxito de tres expertas de Shift.

Buenas noticias: avances con objetivos claros

La carrera para lograr la equidad laboral es de largo aliento y significa un trabajo permanente. Pero, ¿qué tanto hemos avanzado en la materia en las últimas décadas? Para poder plantear líneas de acción, es necesario comprender el status actual.

Según informes recientes, la brecha ha empezado a cerrarse, en gran medida, por la aplicación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que promueve la ONU para impulsar economías más sostenibles y justas. A continuación, revisaremos algunos avances en diferentes aristas:

Empoderamiento político:

  • De acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), las mujeres representan más de la mitad de los empleados del sector público. Sin embargo, aún es un reto mejorar su acceso a puestos de alto rango.

Representación en el área educativa:

  • Según el Servicio de Información de Educación Superior (SIES) del Ministerio de Educación de Chile, la participación femenina dentro del personal académico fue de 44.5% en el 2020.
  • Además, hay un aumento de 2.7% en el personal académico femenino con grado de Doctor en el 2020 (34.2%), respecto de 4 años anteriores.

Inclusión financiera:

  • Según la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (Perú), los porcentajes de diferenciación de género en cuentas financieras dentro de zonas urbanas se han reducido en 4% en los últimos 5 años. El género masculino aún está mayor representado pero solo en un 2% más que las mujeres.

Oportunidades laborales:

  • De acuerdo al Global Gender Gap Report del Foro Económico Mundial, hay un aumento importante en el número de empresas que cuentan con una política de equidad de género en los últimos 4 años (del 30% al 51%).
  • Además, el porcentaje de las organizaciones que han implementado un Comité de Género y/o Diversidad se duplicó en el 2021 respecto del 2020.

Desde Grant Thornton (2019), organización que mide el progreso global de las mujeres en la alta dirección, se reportan las siguientes cifras:

  • El 87% de las empresas tiene, al menos, una mujer en la alta dirección.
  • Desde 2014 hasta el 2019, la proporción de empresas que tiene al menos una mujer en la alta dirección ha aumentado 20 puntos porcentuales a nivel mundial.
  • Las mujeres ocupan el 29% de puestos gerenciales en las organizaciones, cifra que, aunque es histórica, demuestra que es necesario traducir los avances en hechos más concretos para mejorar su acceso a cargos con poder de decisión.

Al respecto, Virginia de nuestro equipo apunta: “Aún hay prejuicios y resistencia al cambio en la equidad de género en puestos de alto mando y brecha salarial, sin embargo, ya estamos transitando por ese cambio y creando el concepto de que el talento no tiene género”.

A su vez, María Azucena Márquez, KAM del área de Implementación de Shift, resalta que hay un prejuicio cultural en el rol de la mujer que puede interferir en este avance: “Muchas empresas le temen a los meses de maternidad, piensan que, tal vez, un hijo puede convertirse en una distracción para el desarrollo laboral. Sin embargo, formar una familia es tu motor y lo que te impulsa a hacerlo mejor cada día”.

Por su lado y en la misma línea, Patricia Canelo, especialista del área de Comunicaciones y Marketing hace hincapié en los logros como motivación para continuar trabajando: “las cifras demuestran que aún faltan barreras por derribar, pero hace décadas mucho de lo que hacemos hoy, parecía imposible, así que sigamos remando, desde nuestro frente, para generar una conciencia que movilice cambios”, puntualiza.

Impacto del COVID en los avances

La pandemia frenó progresos importantes en materia de equidad de género. Existe larga documentación sobre la difícil situación de las mujeres en el contexto del 2019 y 2020. Afortunadamente, el 2021 fue un año que representó la recuperación de los efectos que dejó la pandemia.

Las recientes estadísticas de empleo en Latinoamérica han mostrado que la situación laboral femenina ha mejorado, pero aún sin llegar a los niveles previos a la pandemia. Además, los sectores económicos que han presentado mayor recuperación, como el comercio y el retail, son de los que generan más empleos para las mujeres.

Sin embargo, el regreso al mercado laboral es más lento para las mujeres que para los hombres. ¿Cuál es el motivo?

El rol protagónico de la mujer en pandemia: durante el brote por el coronavirus, el liderazgo de las mujeres resaltó por su jornada doble: han destacado por su labor tanto en las tareas del hogar como en su trabajo remunerado, por ejemplo, como médicos o enfermeras en la primera línea de batalla.

Por un lado, según la OMS, un 73,2% de las personas empleadas en el sector sanitario son mujeres y han desarrollado un papel crucial en la emergencia sanitaria.

Por otro lado, los datos sobre la carga desigual del género femenino en las responsabilidades familiares (hasta tres veces más tiempo que los hombres como media global) son mucho menos visibles en un contexto en el que se multiplicaron por las medidas de confinamiento.

Bajo este enfoque, Patricia hace hincapié en cómo la crisis ha reforzado patrones culturales que dificultan la reincorporación de las mujeres a la fuerza laboral.

En la misma línea, Virginia destaca la importancia de empoderar a la mujer para que pueda conciliar su rol  profesional y familiar sin que ello limite sus posibilidades de desarrollo:

María Azucena resalta el liderazgo de la mujer en todos los ámbitos:

Emprendedoras tecnológicas: pese a las dificultades propias de la coyuntura por el COVID-19, las mujeres han reaccionado a la crisis con resiliencia y creatividad. Una encuesta realizada a 45.000 empresas en países de ingreso bajo y mediano, resalta que la probabilidad de que las pequeñas y microempresas dirigidas por mujeres incrementen el uso de plataformas digitales resulta mucho más alta en relación a las lideradas por hombres.

Este resultado implica que la mujer ha sido protagonista en esta aceleración de la transformación tecnológica en el campo laboral que se produjo a raíz del contexto pandémico.

Por tanto, esta crisis significó una oportunidad para que la mujer reinvente y potencie sus conocimientos digitales, en todos los ámbitos y sectores económicos.

Si las mujeres ganan, ganan todos: asegurar la participación de las mujeres en todas las etapas de las respuestas de la emergencia sanitaria no solo es justo, sino que, además, hay evidencia de que cuando las mujeres participan en espacios de toma de decisión, los beneficios para la sociedad en general son múltiples. De hecho, La ONU señala que si las mujeres pudieran participar en la economía en igualdad de condiciones, el PIB mundial podría aumentar un 26% para el 2025. “La crisis nos da la oportunidad de reevaluar estrategias con enfoque en el fortalecimiento del liderazgo femenino”, resalta Patricia al respecto.

El camino para impulsar la empleabilidad femenina

Las piezas del rompecabezas que fomenta la equidad están en constante evolución como la sociedad misma. En el mes de reconocimiento a la mujer, compartimos reflexiones para promover el liderazgo femenino a través de las siguientes aristas:

  • Equipos de trabajo igualitarios: sobre todo, en áreas de la organización y sectores que se consideran estereotípicamente masculinas.

“Conforme ha pasado el tiempo, la participación de la mujer ha incrementado y, hoy por hoy, hay mucha equidad de género”, comenta con entusiasmo María Azucena, en referencia al área de Implementación en Shift.

“En las vacantes de la empresa, no se discrimina por sexo, sino por las capacidades y méritos. La igualdad ha sido posible porque cada vez postulan más mujeres a puestos en áreas de tecnología”, agrega al respecto.

Por su lado, Patricia considera que hay mayor conciencia acerca de que la diversidad favorece el trabajo en equipo: “los equipos diversos son más creativos e innovadores”, puntualiza.

  • Celebrar sus logros e impulsar su crecimiento: a través del reconocimiento por su buen trabajo y el impulso de los distintos tipos de liderazgo.

Al respecto, Maria Azucena nos cuenta:

Y estas oportunidades se convierten en crecimiento, como destaca Virginia: “los desafíos que he asumido en Shift – y en los que he aportado desde distintos prismas – se han traducido en la búsqueda de mi mejor versión profesional, teniendo siempre la empresa la mayor consideración hacia mi rol de mamá”.

  • Escucha continua y fomento del sentido de pertenencia: para ilustrar este punto, Virginia, relata su experiencia liderando equipos de alto rendimiento:

A su vez, Patricia, resalta la importancia de fomentar el compromiso en todo el equipo:

En tanto, Virginia enfatiza al respecto: “he enfocado mi gestión en formar un equipo que sea capaz de hacerse responsable del trabajo que realiza, en lugar de concentrar ese rol en mí y tomar las decisiones a puertas cerradas. Me he esforzado en abrir los problemas técnicos a espacios de conversación y discusión, en donde trato de sacar lo mejor de cada profesional”, puntualiza.

Una pieza más del rompecabezas: impulso del talento STEM

Dentro del camino para cerrar la brecha de género, la promoción del estudio en disciplinas de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) es hoy una figura clave.

De acuerdo a estudios de la UNESCO sobre la educación de las mujeres en estas materias, solo el 30% de estudiantes de carreras STEM son de sexo femenino. De este porcentaje, el 8% elige carreras de ingeniería y solo el 3% cursa estudios en el ámbito de las tecnologías de la información (TIC).  Estas cifras generan alarma por los siguientes factores:

  • Las carreras STEM son consideradas las profesiones que harán frente a los desafíos del futuro, por su acento en la innovación y desarrollo sostenible.
  • Según un informe sobre el futuro del trabajo (realizado por el Foro Económico Mundial), para el 2025, en 26 países, se crearán 97 millones de nuevos puestos que requerirán de habilidades vinculadas con estas disciplinas.
  • Los salarios de empleos relacionados a estas carreras son 26% superiores a los de campos no STEM. Además, por cada empleo para un individuo con una carrera sin relación a estas áreas, hay 2.5 ofertas de trabajo para profesionales con estudios STEM.

Por estos motivos, fomentar la participación y liderazgo de las mujeres en este ámbito académico significa promover, también, sus oportunidades de desarrollo económico y social en las próximas décadas. Para lograr este objetivo, es necesario atacar la raíz de esta problemática. ¿Cuál es la razón?

Según el estudio “Descifrar el código: la educación de las niñas y las mujeres en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) no existe diferencias en el mecanismo neuronal de aprendizaje entre niños y niñas. Por tanto, las desventajas de estas últimas frente a las disciplinas científicas está influenciada por procesos posteriores como el de la socialización.

Se demuestra, entonces, que las normas sociales y las expectativas pueden limitar la calidad de la educación que reciben muchas niñas y mujeres, quienes, desde temprana edad, reciben mensajes de su entorno que las orientan a asociar las ciencias e investigación como disciplinas masculinas.

En relación a ello, Virginia apunta que lo principal es atacar la base de prejuicios que comienzan con ideas como, por ejemplo, “las mujeres son buenas para esto”, “las mujeres son malas para las matemáticas”, y que terminan generando realidades que limitan su desarrollo. Patricia agrega al respecto:

Foco en las habilidades blandas: los espacios de desarrollo y fortalecimiento de capacidades intangibles también son fundamentales para potenciar la presencia femenina en entornos STEM.

Al respecto, María Azucena destaca la importancia de la confianza y seguridad en uno misma: “debemos estar orgullosas del conocimiento que tenemos porque esta carrera no es sencilla. Hay que perder el miedo y estar convencida de que estamos capacitados para lograrlo”.

En la misma línea, Virginia puntualiza:

Para fortalecer la confianza de las niñas en sus habilidades, es importante incentivar el desarrollo de programas vivenciales dado que la demostración práctica del impacto positivo de la ciencia despertaría la curiosidad y, posteriormente, la vocación por estas disciplinas.

Vocación que se nota cuando María Azucena nos cuenta el por qué eligió estudiar informática: “La elegí porque está en la vanguardia, es este mundo tecnológico que a todos nos atrae pero a veces no sabemos cómo funciona. ¡Yo sé cómo funciona!», expresa con entusiasmo.

Además, destaca que sus habilidades comunicativas han sido el complemento perfecto para el éxito de su carrera.

Este es un ejemplo más de cómo los prejuicios sobre el perfil profesional de una carrera científica son solo eso, estereotipos que hay que combatir para asegurar que ambos géneros serán tratados de igual manera al ejercer estas disciplinas.

Inspirar a las nuevas generaciones: a raíz de la pandemia, el 75% de los latinoamericanos considera que la ciencia es un elemento muy importante en sus vidas. Este aumento en la percepción científica y su relevancia en las problemáticas globales acrecienta la importancia de la inclusión educativa de la mujer en estas áreas.

Al respecto, nuestras expertas indican: “trabajar en esta pieza del rompecabezas desde un ámbito multisectorial tiene un doble beneficio, tanto para la sociedad que está perdiendo el gran aporte de la mujer en ámbitos STEM, como para la mejora de la empleabilidad femenina”, apunta Patricia.

Si te agradan, da el paso para estudiar estas carreras, que son para hombres y mujeres. Hay que arriesgar y darnos la oportunidad, además, hay mucha oferta laboral, variedad de áreas donde puedes desenvolverte y muchas empresas de tecnología en auge”, concluye María Azucena.

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